Logo
Imprimir esta página

García Lorca y las dudas a 82 años de su asesinato

Su prolífica y agitada vida lo llevó a Madrid, donde en los ambientes literarios y artísticos de la época fraguó amistad con genios como Luis Buñuel, Salvador Dalí o Rafael Alberti. Su prolífica y agitada vida lo llevó a Madrid, donde en los ambientes literarios y artísticos de la época fraguó amistad con genios como Luis Buñuel, Salvador Dalí o Rafael Alberti.

Ciudad de México.- Federico García Lorca murió joven, con 38 años, y en la plenitud de su carrera. “Mi obra apenas está comenzada”, dijo poco antes de ser asesinado, y a 82 años de su muerte persisten las dudas y el misterio en torno a es su último momento y el lugar donde yacen sus restos.

Su prolífica y agitada vida lo llevó a Madrid, donde en los ambientes literarios y artísticos de la época fraguó amistad con genios como Luis Buñuel, Salvador Dalí o Rafael Alberti, y más tarde a Estados Unidos, México y Cuba, donde gestó textos como Poeta en Nueva York.

Pero su querida Granada, la tradición de sus pueblos y los dramas que escondían sus paredes siempre estuvieron presentes en su obra. Allí, se le rinde homenaje cada año recreando su “último paseo”.

Recordando aquel fatídico día en el que la poesía universal se vistió de luto, sangre y venganza, como dicen sus versos. Federico “no era un hombre valiente”,  ha dicho Miguel Caballero, uno de los historiadores que más ha indagado en los últimos días de García Lorca, fusilado hace 82 años en su tierra natal, Granada, días después del inicio de la guerra civil española.

Quizá por eso el poeta español más universal regresó a la casa paterna cuando las cosas empezaron a ponerse feas en Madrid, en julio de 1936, en vísperas la sublevación militar de Francisco Franco. Quizá también por eso buscó cobijo en los Rosales, una conocida familia falangista de Granada, al llegar las primeras amenazas.

“Lorca no militó en ningún partido, aunque sí era un ferviente republicano”, recuerda Caballero en su libro Las trece últimas horas en la vida de García Lorca, y quien impulsó de los trabajos de búsqueda de los restos del poeta en la provincia de Granada, al sur de España.

Después de 82 años, la muerte del autor de Bodas de sangre sigue siendo un pozo de misterio, lleno de leyendas, conjeturas, sospechas y testimonios velados por la ley del silencio que se impuso durante la guerra civil (1936-1939) y la dictadura franquista (1939-1975).

“Conseguir verificar lo que ocurrió es muy complicado porque todas las personas que pudieron ver y oír ya no existen. Se han llevado aquel horrendo crimen a la tumba”, declaró otro conocedor del poeta, Gabriel Pozo, autor de Lorca, el último paseo, centrado en la figura de Ramón Ruiz Alonso, el hombre que redactó la denuncia contra el poeta. Tampoco hay consenso sobre los motivos de su fusilamiento. En 2016 salió a la luz un informe de la Policía franquista, fechado en 1965, que definía a Lorca como “socialista y masón” y que le acusaba de “prácticas de homosexualismo”. Caballero, sin embargo, defiende que la gran causa de su asesinato fue “la venganza” por “viejas rencillas” familiares. "Lo que le condenó fue ser progresista, homosexual y moderno en la Granada de 1936. Eso y su profunda amistad con Fernando de los Ríos”, apuntó entonces Pozo citando al que fuera ministro del Gobierno de la República (1931-1936).

 

ENCUENTRO RADIO Y TELEVISIÓN. DERECHOS RESERVADOS.