Continúa el luto entre la comunidad católica

Destacado FOTO: AGENCIAS FOTO: AGENCIAS

Las heridas que dejó el sismo aún no se cierran, así lo muestran las paredes del templo de San Vicente Ferrer. La fachada es tétrica y, en el interior, ya no hay imágenes a las cuales rezar.

En lugar de creyentes, solo hay puntales sosteniendo el techo que asemeja un rompecabezas apunto de desprenderse.

Aunque no existe una fecha exacta de su construcción, se dice que fue entre 1544  y 1551 cuando fue edificada, y, durante muchos años, su ubicación correspondía como parte de la Plaza Central, ya que en frente se encontraba el centro político.

Pero el movimiento telúrico provocó que se tuviera que cambiar de lugar a los santos, y fue en la capilla del Señor de Esquipulas donde fueron resguardados todos, incluida la imagen de San Vicente Ferrer, y esto por indicaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se encuentra a cargo de la restauración de este edificio.

“El hecho de que se haya colapsado este templo ha traído una serie de situaciones, como el hecho mismo de que aquí ya no se puedan llevar a cabo misas, ceremonias religiosas; se ha tenido que habilitar aquí mismo, en frente, para poderlo hacer”, da cuenta Tomás Chiñas Santiago, quien es parte de la comunidad católica.

Cada año en el mes de mayo las fiestas titulares son dedicadas a San Vicente Ferrer, y la gente pasa toda una noche al ritmo de la música de banda, y grupos tropicales; así se venían realizando las velas de esta ciudad.

La profesora Geraldina Santiago Velázquez, presidenta de la Sociedad de la Vela de San Vicente Ferrer lado norte, señala que durante los meses posteriores al desastre se hizo la valoración sobre la situación en la que se encontraba la ciudad, y se determinó suspender las fiestas durante el año 2018.

“No era posible festejar o estar en un baile, en una fiesta, mientras que nuestros hermanos estaban en una desgracia, es por eso que nos vimos en la necesidad de guardarle luto a nuestra gente, por eso fue, y era imposible pues, todas las casas tiradas, las calles no estaban en condiciones para festejar, entonces guardamos luto en este año”.

El mes de mayo pasado, ya no fue el mismo, se apagaron las velas, los colores de las flores de los huipiles y las enaguas se marchitaron, las carretas no encontraron camino entre los escombros, y tendrán que esperar hasta el próximo año, para resurgir entre cada muro levantado, y así volver a recuperar el resplandor que viste de luz y alegría a esta patria zapoteca.

 

 

Bingo sites http://gbetting.co.uk/bingo with sign up bonuses