Imprimir esta página

Sociólogo: No se puede perdonar a corruptos si no aceptan errores

By Álvaro MORALES Octubre 06, 2018 DISQUS_COMMENTS
Sin el arrepentimiento de parte de aquellos personajes no puede existir un perdón. / AGENCIAS Sin el arrepentimiento de parte de aquellos personajes no puede existir un perdón. / AGENCIAS

Oaxaca de Juárez, Oax.- Es imposible que el pueblo de México pueda “perdonar” los actos de corrupción, el saqueo al país  y los crímenes de lesa humanidad que los grupos políticos en el poder han cometido durante el último medio siglo, sin que primero haya una muestra de arrepentimiento de parte de aquellos personajes, sentenció el investigador Manuel Garza Zepeda, integrante del Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (IIS-UABJO).

A unas horas de que en Oaxaca se realice el foro Diálogos por la Paz, que organiza el equipo de Andrés Manuel López Obrador, el experto en movimiento sociales criticó la postura adoptada por el ganador de los comicios del primero de julio, que, ante los reclamos de justicia de varios sectores de la sociedad, ha llamado a la población mexicana a “perdonar” los ultrajes que han cometido gobernantes y funcionarios, desde secretarios de estado hasta jefes policiacos y militares.

Al respecto, el académico señaló que en México no puede haber un nuevo punto de partida si los mismos personajes que han cometido actos indebidos continúan al frente del país y sin ninguna demostración de que, al menos, exista algún grado de arrepentimiento interno.

“No olvidar dice él (AMLO), pero perdonemos. Yo  creo que hay un elemento muy interesante: oí hace muchos años a un académico chileno cuando se discutía esta cuestión en Chile, sobre la Ley del Perdón y decía: ‘Sí, los perdonaremos, (pero) cuando nos pidan  perdón’, cuando digan: ‘Yo hice esto y te pido perdón’, pero de otra manera es que tú otorgues el perdón sin que haya un reconocimiento de que hicieron algo que debe ser perdonado.

“Creo que esa es la cuestión; no le puedes exigir a alguien: ‘Oye perdónalo’, pero al otro no le dices: ‘Reconoce lo que hiciste y pídele perdón’; obviamente, mientras no haya eso, la gente seguirá diciendo: ‘Justicia, justicia…’”, apuntó, en entrevista.

Las injusticias y los abusos de poder que se han vivo en México, dijo Garza, se debe a que “el poder” se alejó de la gente y, por ende, la sociedad no tuvo mecanismos para vigilar el correcto desempeño de los servidos públicos.

Lo anterior, añadió, fue originando, por una parte, mayores actos de corrupción, al tiempo que la inconformidad social se fue acumulando hasta que de manera periódica se expresó en movilizaciones sociales.

“Estas cosas ocurren cuando el poder político se ha ido distanciando y creando una brecha enorme con la ciudadanía y, entonces, el poder deja de reconocer a la gente y la gente no tiene más que, cuando tiene algo que decir, hacerlo de manera radical, hasta violenta, porque no hay una relación en la que pueda ser escuchada”.

Tal nivel de encono social se fue haciendo más grande conforme se registraron hechos como la matanza de Tlatelolco, de 1968; el Halconazo, en 1971; Acteal, en 1997, o la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en 2014.

“En la UNAM colocaron una leyenda conmemorativa al 50 aniversario de 1968 que ‘Nunca más’, pero después de ese nunca más tenemos a Ayotzinapa, Acteal… el inventario del horror es enorme; entonces, decimos, nunca más, y sigue ocurriendo; esperaríamos que esto sea, precisamente, lo que queda para atrás, y que efectivamente podamos decir que a partir de ahora (tras las elecciones del primero de julio) nunca más…

“El juicio histórico ya se ha estado haciendo a lo largo de todos estos años e incluso alguien podría decir que el primero de julio es el veredicto, fue decirle adiós a ese Estado. Eso, sin embargo, no significa la transformación inmediata, automática, esto tiene que servirnos para decir: ‘muy bien, ya hicimos este juicio histórico y ahora, ¿cómo vamos a cambiar esto?’, porque no va a cambiar solo…”

El especialista indicó que una de las claves para transformar el sistema político mexicano, es una sociedad activa que exija la apertura de sus gobernantes, con el objetivo de desaparecer la distancia que existe entre el poder político y la población.

Artículos relacionados