“Mantener impulso negociador”: China pide a Irán y EU buscar arreglo en reunión con Arabia Saudita

 El canciller chino, Wang Yi, mantuvo este martes una reunión en Pekín con su par saudita, Faisal bin Farhan al Saud, en la que defendió mantener el impulso negociador entre Estados Unidos e Irán pese a la fragilidad del alto al fuego vigente.

Wang indicó que China “ve con buenos ojos” al inicio de las negociaciones entre Washington y Teherán, según un comunicado publicado por la cancillería china.

El diplomático chino aseguró que los hechos han demostrado de nuevo que “competir por la fuerza no trae paz ni tranquilidad” y que la vía del diálogo es necesaria para evitar una nueva escalada.

Wang aseveró que “aunque el actual alto el fuego sigue siendo frágil, es mejor dialogar que combatir, y el diálogo es preferible a la confrontación”, al tiempo que pidió preservar la aplicación del memorando de entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán.

“Lo clave es mantener y aplicar bien el memorando de entendimiento, conservar el impulso negociador, superar las dificultades e interferencias y esforzarse por alcanzar cuanto antes un acuerdo integral aceptado por Estados Unidos e Irán, asumido por los países de la región y bien recibido por la comunidad internacional”, agregó el ministro chino.

Wang afirmó además que China está dispuesta a trabajar con Arabia Saudita para “rebajar la tensión” y contribuir a la “paz y estabilidad duraderas” en la región, además de apoyar que Riad desempeñe un mayor papel en asuntos internacionales y regionales.

Por su parte, Faisal bin Farhan al Saud declaró que Arabia Saudita aprecia el “papel constructivo” desempeñado por China para impulsar la desescalada en Medio Oriente y espera cooperar con Pekín para favorecer que la región alcance “cuanto antes” la paz y la tranquilidad, según el comunicado de la Cancillería china.

El ministro saudí añadió que Riad valora sus relaciones con China y desea profundizar la cooperación bilateral.

La reunión se produce tras el reciente cese de hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel, que permitió aliviar las tensiones en la región y reabrir parcialmente el tránsito en el estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético global.

China, que ha condenado repetidamente los ataques contra Irán, también ha pedido respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos.

Pekín ha defendido de forma constante una salida negociada, ha reclamado un alto al fuego y ha insistido en la necesidad de restablecer la libre navegación en Ormuz, una vía por la que transita alrededor del 45% de sus importaciones de petróleo y gas.