Un nuevo escándalo de corrupción sacude al gobierno federal. La Auditoría Superior de la Federación presentó tres denuncias penales por un presunto desfalco de casi 122 millones de pesos en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, la Cofepris, durante el último año de la administración de Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con una auditoría forense de la Cuenta Pública 2024, las irregularidades involucran a tres empresas contratistas, un funcionario de la propia Cofepris y su esposa, quienes presuntamente formaban parte de una red que simuló servicios para desviar recursos públicos.
La investigación revela que un servidor público encargado de supervisar contratos de mantenimiento recibió depósitos por más de 5 millones 600 mil pesos en su cuenta personal. El dinero provenía de empresas que habían obtenido contratos financiados con recursos federales.
Pero eso no es todo. La ASF detectó evidencias de trabajos que nunca fueron comprobados, documentos alterados y hasta fotografías repetidas para justificar servicios supuestamente realizados.
Una de las empresas señaladas habría cobrado más de 56 millones de pesos por actividades que no pudo demostrar. Otras dos compañías recibieron pagos por más de 24 y 41 millones de pesos respectivamente, utilizando evidencias presuntamente falsas para respaldar los contratos.
Los auditores encontraron miles de fotografías duplicadas, triplicadas y hasta cuadruplicadas en los informes entregados para justificar los trabajos. Además, identificaron vínculos financieros entre las empresas involucradas, incluyendo transferencias entre ellas y depósitos dirigidos al funcionario de Cofepris y a su esposa.
La Auditoría Superior concluyó que existió una posible red de simulación y triangulación de recursos públicos, por lo que presentó las denuncias penales correspondientes el pasado 26 de junio.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que sigue incomodando al discurso oficial de combate a la corrupción: ¿cómo operaron durante años estos esquemas dentro de una de las instituciones encargadas de proteger la salud de los mexicanos sin que nadie los detectara?
Mientras las autoridades prometían transparencia y cero tolerancia a la corrupción, las auditorías continúan revelando millonarios desvíos de recursos que ahora deberán ser investigados por la Fiscalía.



