Oaxaca, Oax.– Apenas unas semanas después de una elección de rector marcada por denuncias de presunta intervención del Gobierno de Oaxaca y acusaciones de irregularidades, el gobernador Salomón Jara Cruz anunció una inversión superior a 507 millones de pesos para la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), además de entregar las instalaciones del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” para convertirlas en un Hospital Escuela.
El anuncio ocurre en un contexto que ha generado cuestionamientos dentro y fuera de la comunidad universitaria.
El actual rector, Farid Acevedo López, no llegó a la rectoría desde una trayectoria académica tradicional. Antes de asumir el cargo se desempeñó como secretario de Finanzas del Gobierno del Estado durante la administración de Salomón Jara, convirtiéndose en uno de los funcionarios más cercanos al mandatario.
Durante el proceso electoral universitario, profesores, estudiantes y directivos agrupados en el denominado Frente por la Defensa de la Autonomía Universitaria denunciaron públicamente una presunta injerencia del Gobierno estatal para favorecer la candidatura de Acevedo, a quien calificaron como “el candidato del gobernador”. Incluso antes de emitirse la convocatoria oficial, los inconformes acusaban actos anticipados de campaña y una estructura política operando a su favor.
Tras la jornada electoral, el excandidato Enrique Martínez desconoció los resultados y afirmó que la elección constituyó una “elección de Estado”, denunciando un presunto padrón inflado, diversas irregularidades y la intervención del Ejecutivo estatal en favor del exsecretario de Finanzas. Las impugnaciones prolongaron la crisis política dentro de la universidad durante varias semanas.
En ese escenario, el anuncio realizado por Jara ha reavivado el debate sobre la relación entre el Gobierno estatal y la autonomía universitaria.
El mandatario informó que la aportación estatal a la UABJO pasará del 12.89 al 26 por ciento, lo que representa 256 millones de pesos adicionales, elevando el subsidio anual a 442 millones de pesos. A ello se suman 65 millones para rehabilitar el edificio central y construir un Centro Cultural Universitario, además de la futura entrega del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” para convertirlo en un Hospital Escuela.
Durante el acto, Jara no sólo anunció los recursos; también dedicó parte de su discurso a respaldar personalmente al rector.
Recordó que fue él quien nombró a Farid Acevedo como secretario de Finanzas al inicio de su administración y aseguró que su desempeño le permitió tener “plena confianza” en que realizará una buena gestión al frente de la universidad.
El respaldo político ocurre mientras la UABJO continúa enfrentando cuestionamientos sobre el manejo de sus recursos públicos.
Aunque la institución recibe subsidios federales, estatales y genera ingresos propios por concepto de cuotas, servicios y trámites, de manera recurrente estudiantes y docentes han denunciado deficiencias en infraestructura, laboratorios, mantenimiento de edificios, equipamiento y servicios básicos en diversas facultades.
A ello se suma que la Auditoría Superior de la Federación mantiene observaciones sobre el manejo de recursos de la universidad. En la revisión de la Cuenta Pública 2024 detectó presuntas irregularidades por más de 103 millones de pesos, relacionadas con subcontratación de personal y contratación de servicios, por lo que incluso presentó una denuncia penal para el deslinde de responsabilidades.
Especialistas en educación superior han señalado que incrementar el presupuesto representa una oportunidad para fortalecer a la máxima casa de estudios de Oaxaca, pero también implica mayores obligaciones en materia de transparencia, fiscalización y rendición de cuentas.
En ese contexto, el aumento histórico de recursos anunciado por el Gobierno estatal abre un nuevo capítulo para la UABJO: una universidad cuyo nuevo rector llegó al cargo entre señalamientos de intervención política y que ahora administrará el mayor respaldo económico otorgado por la actual administración, mientras persisten exigencias de autonomía, transparencia y una explicación clara sobre el destino de los recursos públicos.



