Día de la salud mental: Prevención del Suicidio

    En cabina con Edilberto Peña, neuropsiquiatra y maestro en ciencias. Director General de CISNE (Centro de Investigaciones en Sistema Nervioso Central) (FB: CISNE México // Twitter:@CISNEMexico // 51605596 y 56665677).

    Cerca de 800,000 personas se suicidan cada año

    Según la Organización Mundial de la Salud, cada 40 segundos se suicida una persona

    El suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años

    Un intento de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante

    “Muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que afectan la capacidad para afrontar tensiones de la vida como: problemas financieros, rupturas de relaciones, dolores o enfermedades crónicas” (OMS, 2019)

    Las tasas de suicidio también son elevadas en personas con depresión, consumo de alcohol, y grupos vulnerables objeto de discriminación.

    Según un estudio publicado en la revista de The American Association of Suicidology, los casos de suicidio en jóvenes mexicanos van en aumento por trastornos de ansiedad, conducta y personalidad.

    De cada 10 Suicidios consumados 7 son hombres y 3 mujeres.

    4 de cada 10 intentos de suicidio son de personas solteras

    Según la Organización Mundial de la Salud, por cada adulto que se suicidó, posiblemente otros 20 intentaron quitarse la vida

    OJO, todas las personas que se suicidan están deprimidas pero esto no quiere decir que todos los deprimidos se suicidan.

    La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo.

    Estados con más casos de suicidio: Chihuahua, Yucatán, Aguascalientes, Campeche, Colima.

    TESTIMONIOS

    Luz María

    Su hijo se suicidó hace 7 años

    Hijo: Fabián, tenía 20 años

    Fabián, siempre mostró ser un chico muy diferente, con gustos diferentes, dentro de la familia era criticado y juzgado.

    Sentía que su familia lo juzgaba por sus gustos y decisiones

    Estaba estudiando bachillerato, era muy inteligente, no le gustaba la escuela, pero era muy listo

    Empezó a estar deprimido, le dijo a su mamá que ya no quería vivir

    Comenzó a tener terapia psicológica

    Un día, la novia de su hijo, le habló a Luz María, para decirle que su hijo quería suicidarse. Ella estuvo buscándola por todos lados, Fabián llegó ese día en la noche y sólo le dijo que no se sentía bien.

    Su mamá estuvo más al pendiente de él, seguía con las terapias y lo vio más tranquilo.

    En la última reunión que tuvo con su hermano, pensaron que lo estaba superando y que lo iba a superar, un par de semanas lo vieron más estable.

    Un día antes del cumpleaños de Luz María, Fabián llegó a casa con un six de cervezas, ella sintió que debía dejarlo, a pesar de que nunca tomaba, no quiso presionarlo. Lo vio escuchando música, creía que todo normal.

    A las 4 am, Luz María salió de su recamara, vio que la cama tendida de su hijo, vio que la puerta del baño abierta con la luz prendida y lo encontró colgado de un lazo.

    Lo bajó, le gritó, lo cacheteó, pero él ya se había ido.

    En ese momento llamó a su papá, a su segundo esposo, con el que ya estaba en un proceso de separación, a su otro hijo. Y a la familia para que le dijeran qué hacer.

    Fabián escribió dos cartas, una era para ella, y otra para su novia. No quiso saber qué decían, permanecen en el expediente, después de 7 años no las ha leído y no sabe si algún día lo hará.

    El funeral de su hijo estuvo lleno de gente.

    Fue con un tanatólogo, ha estado en cuestiones de manejo de energía.

    Sí se culpo por lo que pasó, culpo a Dios.

    Hoy en día, ya se siente mucho mejor, aunque es algo que nunca se supera.

    María, 38 años.

    Fue diagnosticada con un tipo de bipolaridad, con tendencia depresiva.

    A los 8 años empezó con depresión infantil

    A los 19 años, bajó mucho de peso, sus amigas de la universidad la llevaron con un psiquiatra para que la atendiera por anorexia, y él la diagnosticó con un trastorno de depresión mayor.

    Ahí confesó que tenía pensamientos suicidas

    A los 21 años pedía que la internaran en un psiquiátrico porque ya no podía más

    Se cortaba las manos, pequeñas lesiones. Era una manera de liberar tensión

    A los 22 años fue su primer intento de suicidio con pastillas

    La internaron en la clínica san Rafael, había gente que estaba colgada, le pareció que era un lugar horrible.

    A los 29 años estaba embarazada y fue su momento de mayor depresión.

    Embaraza se cortó superficialmente, al nacer su hijo tuvo depresión postparto. Sentía rechazo por su bebé, no lo quería tocar, ni abrazar. La enfermera y nana se hacían cargo de él.

    Su relación con su familia es muy mala, nunca se ha sentido con apoyo

    El año pasado su hermana se cortó las venas en un club de golf. Lo más importante para sus papás era “que nadie sepa”

    Sigue teniendo pensamientos suicidas, siente que eso no se le va a quitar, que tiene que vivir con ello, pero se siente bien.

    Su hijo también ha sido un tema, él decidió quedarse a vivir con su papá, cuando su esposo se fue, entró en una etapa de neurosis.

    Su papá obtuvo la custodia de su hijo. no le daba estabilidad emocional a su hijo

    Además tiene problemas de salud, bajones de azúcar.

    Su hijo va a terapia desde los 5 años, por falta de vínculo con su mamá.

    Hoy en día se siente más estable

    Grupos de riesgo suicida

    Los deprimidos.

    Los que tienen ideas suicidas o amenazan con el suicidio.

    Los sujetos que hayan realizado un intento suicida.

    Los sujetos en situaciones de crisis.

    Los sobrevivientes o familiares del suicida.

    ¿Qué hacer?

    Preguntar siempre a la persona en situación de riesgo suicida si ha pensado en el suicidio.

    Si la respuesta es afirmativa, evitar el acceso a cualquier método que pueda dañarlo.

    Nunca dejarlo a solas mientras persistan las ideas suicidas.

    Avisar a otras personas significativas para el su

    MITOS

    Mito: El que se quiere matar no lo dice.

    De cada diez personas que se suicidan, nueve de ellas manifestaron claramente sus propósitos y la otra dejó entrever sus intenciones de acabar con su vida.

    Mito: Los que intentan suicidarse no desean morir, sólo hacen el alarde.

    Aunque no todos los que intentan el suicidio desean morir, es un error tildarlos de alardosos, pues son personas a las cuales les han fracasado sus mecanismos útiles de adaptación y no encuentran alternativas, excepto el intentar contra su vida.

    Mito: Si de verdad se hubiera querido matar, se hubiera tirado delante de un tren.

    Todo suicida se encuentra en una situación ambivalente, o sea, con deseos de morir y de vivir. El método elegido no refleja sus deseos de morir.

    Mito: El sujeto que se repone de una crisis suicida no corre peligro alguno de recaer.

    Casi la mitad de los que atravesaron por una crisis suicida y consumaron el suicidio, lo llevaron a cabo después de los tres primeros meses tras la crisis emocional, cuando todos creían que el peligro había pasado. Ocurre que cuando la persona mejora, sus movimientos se hacen más ágiles, está en condiciones de llevar a vías de hecho las ideas suicidas que aún persisten, y antes, debido a la inactividad e incapacidad de movimientos ágiles, no podía hacerlo.

    Mito: Todo el que intenta el suicidio estará en ese peligro toda la vida.

    Entre el 1% y el 2% de los que intentan suicidarse lo logran durante el primer año después del intento y entre el 10% y el 20% lo consumarán en el resto de sus vidas. Una crisis suicida dura horas, días, raramente semanas, por lo que es importante reconocerla para su prevención.

    Mito: El suicidio se hereda.

    No está demostrado que el suicidio se herede, aunque se puedan encontrar varios miembros de una misma familia que hayan terminado sus vidas por suicidio.

    En estos casos, lo heredado es la predisposición a padecer determinada enfermedad mental en la cual el suicidio es un síntoma principal, por ejemplo, los trastornos afectivos y las esquizofrenias.

    Mito: Al hablar sobre el suicidio con una persona en este riesgo se le puede incitar a que lo realice.

    Está demostrado que hablar sobre el suicidio con una persona en tal riesgo, en vez de incitar, provocar o introducir en su cabeza esa idea, reduce el peligro de cometerlo y puede ser la única posibilidad que ofrezca el sujeto para el análisis de sus propósitos autodestructivos.

    Mito: El suicida desea morir.

    El suicida está en una posición ambivalente, es decir, desea morir si su vida continúa de la misma manera y desea vivir si se produjeran pequeños cambios en ella. Si se diagnostica oportunamente esta ambivalencia, se puede inclinar la balanza hacia la opción de la vida.

    Mito: El que intenta el suicidio es un cobarde.

    Los que intentan suicidarse no son cobardes, sólo son personas que sufren.

    Mito: Todo el que se suicida es un enfermo mental.

    Los enfermos mentales se suicidan con mayor frecuencia que la población en general, pero no necesariamente hay que padecer un trastorno mental para hacerlo.

    No caben dudas de que todo suicida es una persona que sufre

    ¿Dónde pedir ayuda?

    Instituto Hispanoamericano de Suicidología , A.C

    5255-46313300

    info@suicidiología.com.mx

    SAPTEL (Sistema Nacional de Apoyo, Consejo Psicológico e Intervención en Crisis por teléfono

    0155-5259-8121

    01-800-472-78-35

    LOCATEL

    56-58-11-11

    Instituto Nacional de Psiquiatría

    5655-2811

    4160-5000

    CONADIC

    01-800-710-09-00

    Voz Pro Salud Mental

    551997-5040

    Secretaría de Salud del DF (Medicina a distancia)

    5132-0909

    UNAM (Servicio de Salud Mental)

    5623-2127

    5025-0855

    5622-2288