El duelo por una muerte inesperada

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    Gaby Pérez Islas, tanatóloga, logoterapeuta, y autora de los libros Cómo curar un corazón roto, Elige no tener miedo, Viajar por la vida.

    La muerte de un hijo-a es algo que rompe con todo nuestro plan de vida y con la confianza que tenemos en el mundo. Va más allá de nuestro entendimiento y nos llena de sentimientos de tristeza, desolación, enojo y culpa.

    El duelo por una muerte repentina es muy complicado porque no hubo un periodo previo de advertencia al suceso y el golpe cae a plomo. El mecanismo de la negación se activa y nos puede llevar a la evasión de la realidad.

    Cuando la muerte es por accidente pensamos que podríamos haberlo evitado.