El sector del automóvil, los vinos y el aceite de oliva se perfilan como los grandes beneficiados del Acuerdo de Libre Comercio (ALC) sellado este martes entre la Unión Europea y la India, y que derribará el muro arancelario con tasas que, en algunos casos, superaban hasta ahora el 150%.
Según los documentos técnicos desvelados tras la cumbre, el tratado eliminará los impuestos aduaneros sobre el 96.6% de las exportaciones europeas, abriendo a Europa un mercado de más de mil 400 millones de consumidores que hasta ahora aplicaba políticas muy proteccionistas.
Actualmente, Nueva Delhi castiga a los vehículos europeos terminados con un arancel prohibitivo del 110%, pero con el nuevo acuerdo esta tasa se desplomará gradualmente hasta el 10 % para un cupo de 250 mil unidades anuales.
Además, los aranceles para los repuestos y componentes se eliminarán por completo en un plazo de cinco a diez años.
En el caso de la maquinaria, esta pasará de pagar un 44% a un 0%, el sector químico se librará de tasas del 22%, y los productos farmacéuticos eliminarán el arancel actual del 11 %.
Aunque el acuerdo mantiene protegido el grueso del sector agrícola indio, Bruselas logró abrir una ventana para productos de alto valor añadido y procesados, que hasta ahora eran casi imposibles de vender por sus costes.
El vino, hasta ahora gravado con un 150%, bajará al 20% en la gama premium y al 30% en la gama media.
El aceite de oliva, vital para las exportaciones del sur de Europa, pasará de soportar cargas del 45% a tener arancel cero en un periodo de cinco años. También se eliminan las tasas del 50% que pesaban sobre alimentos procesados como pastas, galletas y bollería.
Pese a la apertura, Bruselas negoció salvaguardas estrictas para no dañar a sus propios productores en los sectores donde la competencia india podría ser desleal.
“Por eso, los aranceles sobre los productos más sensibles como la carne de vacuno, el azúcar, el etanol, el arroz y las aves se mantendrán”, aseguró en un comunicado el comisario de Agricultura, Christophe Hansen.
Asimismo, el comisario quiso calmar a los consumidores respecto a la calidad de los productos que lleguen a Europa desde el gigante asiático.
“Todas las importaciones indias seguirán teniendo que respetar las estrictas normas de salud y seguridad alimentaria de la UE”, zanjó Hansen en los documentos anexos al acuerdo.



