5 cosas que te cambiarán la vida con Marian Rojas Estapé

¡Chicas, no necesitan una vida nueva! Esta es la guía para transformar su mente con pequeños hábitos y tener la vida que quieren.

Es momento de que suelten esa idea de que para ser felices o estar en paz necesitan darle un giro de 180 grados a su existencia. No necesitan mudarse de país ni renunciar a todo mañana mismo. Lo que realmente necesitan, y se los digo con todo el amor, son mejores hábitos.

La maravillosa Marian Rojas Estapé nos recuerda que el bienestar no es un evento extraordinario, sino el resultado de pequeños cambios bien hechos que, al repetirse, transforman por completo nuestra biología y nuestra mente. Así que, saquen su agenda y tomen nota de estos cinco pilares para hackear su felicidad.

El arte de conocerse: Dejen de reaccionar en automático

La base de todo es entender cómo nuestra historia, esas heridas que venimos cargando y nuestros pensamientos moldean nuestras reacciones actuales. Gestionar emociones empieza por saber ponerles nombre. Para responder a la pregunta «¿quién soy yo?», primero hay que entender la distancia entre lo que creemos ser y lo que realmente aspiramos a ser.

Les propongo que se hagan estas preguntas incómodas: ¿Qué me altera? ¿Qué heridas arrastro? ¿Cómo me hablo cuando fallo? Al entender esto, vivirán con menos impulsividad, tomarán mejores decisiones y sus relaciones serán mucho más sanas.

¿Cómo trabajarlo hoy mismo?

Escriban 3 detonantes emocionales diarios: Esto les ayudará a identificar patrones automáticos. Lo que se repite se puede trabajar para que dejen de reaccionar y empiecen a anticiparse.

Detecten su diálogo interno: La forma en que se hablan impacta directo en sus emociones. Si cometen un error, escriban qué se dijeron y cámbienlo por algo objetivo; pasen del «soy un desastre» al «esta vez fallé». Su cerebro cree lo que ustedes le repiten.

Hagan una auditoría emocional semanal: Identifiquen qué situaciones las drenaron y cuáles las nutrieron. Así optimizan su energía y toman decisiones más alineadas con su bienestar.

Muévanse: El ejercicio es el mejor antidepresivo natural

Cuentahabientes, moverse no es solo por el tema del peso, ¡es por su cerebro! El ejercicio libera BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una proteína clave para que sus neuronas crezcan y se mantengan sanas.

Esta proteína es esencial para el aprendizaje, la memoria y la plasticidad cerebral. Además, regula la dopamina y la serotonina, las hormonas de la motivación y la calma.

El estrés crónico reduce los niveles de BDNF, pero cuando hacen ejercicio, su cerebro se vuelve más resiliente y las protege contra la ansiedad. Literalmente, el ejercicio ayuda a crear nuevas neuronas y mejora cómo se comunican entre ellas.

¿Cómo trabajarlo?

Apliquen la regla de los 10 minutos. Si les da flojera empezar, comprométanse a hacer solo 10 minutos de actividad sin presión. Una vez que comienzan, el cerebro tiende a querer seguir por pura inercia.

Intenten hacerlo a la misma hora para automatizarlo o integren movimiento social, como una caminata con una amiga o una clase de baile.

Aprendan a respirar: Manden señales de calma a su cerebro

Su respiración es el puente directo con su cerebro. Aunque es automática, pueden modificarla conscientemente para decirle a su sistema nervioso: «todo está bien». La respiración consciente baja la activación emocional y el estrés de forma casi inmediata.

Al alargar la exhalación, activan la calma fisiológica, cortando los ciclos de ansiedad que nos agobian en el día a día. Esto baja los niveles de cortisol y les da una claridad mental impresionante.

¿Cómo trabajarlo?

Práctiquen la técnica 4-6: inhalen en 4 tiempos y exhalen en 6. Háganlo tres veces al día, especialmente antes de dormir o cuando sientan que la tensión está por las nubes.

Bajen el ruido digital: Menos pantalla, más control

Vivir pegadas al celular mantiene al cerebro en un modo de alerta constante que es agotador. Reducir el consumo de redes sociales nos ayuda a recuperar el foco y a volver a tolerar el aburrimiento, que es la semilla de la creatividad y la calma.

¿Cómo trabajarlo?

Quiten notificaciones no esenciales: Cada alerta dispara dopamina y les roba la concentración.

Definan «horas sin celular»: Necesitan espacios para que el cerebro descanse, como durante las comidas o antes de irse a la cama.

No revisen el teléfono al despertar: Abrir el celular apenas abren los ojos dispara el cortisol y la comparación social. Esperen al menos 20 o 30 minutos y sustituyan ese hábito por lectura o respiración.

Cuiden sus vínculos: Rodéense de «personas vitamina»

El cerebro es social por naturaleza. Las relaciones sanas no nos drenan, ¡nos recargan! El entorno emocional en el que se mueven puede sanar su mente o desgastarla. Las conexiones profundas regulan nuestras emociones y aumentan nuestra resiliencia.

¿Cómo trabajarlo?

Busquen «personas vitamina»: Esas personas que elevan su energía, las impulsan y les dan paz.

Pongan límites sin culpa: Decir «no» no es egoísmo, es autocuidado puro. Sean claras y breves: «no puedo» o «no me viene bien», sin pedir permiso emocional ni sobreexplicar.

Calidad sobre cantidad: Inviertan su tiempo en los vínculos que suman y reduzcan la exposición a personas que solo traen toxicidad.

Especialista: Marian Rojas Estapé. Médico Psiquiatra, Conferencista, Escritora y Maestra. Es autora de libros como Encuentra a tu persona vitamina, Cómo hacer que te pasen cosas buenas y Recupera tu mente, recupera tu vida.