Rectoría de la UABJO: disputa por más de mil 600 mdp y opacidad en recursos privados

La renovación de la Rectoría de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) no sólo representa un relevo administrativo, sino la disputa por el control de un presupuesto público superior a mil 600 millones de pesos anuales, además de recursos privados no transparentados que provienen de miles de estudiantes.

De acuerdo con datos de la Auditoría Superior de Fiscalización del Estado de Oaxaca (ASFE), durante el ejercicio fiscal 2025 la universidad recibió un total de mil 637 millones de pesos en recursos públicos. Inicialmente, el presupuesto autorizado fue de mil 412 millones, pero a lo largo del año se otorgó una ampliación de 225.8 millones.

Este monto implica un gasto mensual superior a los 136 millones de pesos, destinado principalmente al pago de salarios y operación institucional. Sin embargo, el manejo de estos recursos no ha estado exento de cuestionamientos.

La propia ASFE reportó que la UABJO cerró el año con un subejercicio de 45 millones 852 mil pesos, es decir, recursos que no fueron utilizados ni comprometidos, a pesar de que estudiantes y trabajadores denunciaron durante todo el año carencias en infraestructura, insumos y condiciones académicas.

Según el informe financiero con corte al 31 de diciembre, la universidad sólo ejerció el 97.32% del presupuesto total, dejando sin aplicar una cantidad significativa que contrasta con las necesidades reportadas por la comunidad universitaria.

A la par del financiamiento público, existe otro componente aún menos claro: los recursos privados que ingresan a la institución. Estos provienen de más de 20 mil estudiantes a través de pagos por inscripción, reinscripción, titulación, posgrados y otros servicios, cuyos montos no han sido transparentados ni por las facultades ni por la administración central.

Además, persisten señalamientos sobre prácticas irregulares como la presunta venta de espacios en facultades de alta demanda, como Derecho y Medicina, así como cobros indebidos por trámites académicos o incluso por calificaciones, lo que evidenciaría circuitos paralelos de ingresos fuera de control institucional.

En este contexto, la elección de Rectoría también implica el control político de una de las principales plataformas de movilización social en Oaxaca. La UABJO, junto con el movimiento magisterial, ha sido históricamente semillero de organizaciones y protestas que han marcado la vida pública del estado.

Por ello, más allá del discurso académico, lo que está en juego es un entramado de poder económico y político que combina presupuesto público, ingresos propios opacos y capacidad de influencia social.

Incluso, ante las inconsistencias detectadas, la Auditoría no descarta la posibilidad de realizar revisiones más profundas al manejo financiero de la universidad como parte de la Cuenta Pública 2025.