Las prácticas libres del Gran Premio de Países Bajos dejaron un preocupante resultado, más allá de que Lando Norris fue el más rápido en ambas sesiones, ya que se registraron numerosos accidentes y derrapes, aunque ninguno fue de gravedad.
Norris (McLaren) repitió como el más rápido este viernes, por delante del doble campeón del mundo español Fernando Alonso (Aston Martin), en la segunda práctica libre para el Gran Premio de Países Bajos, el decimoquinto del Mundial de Fórmula Uno; que, tras el parón vacacional, se reanudó este fin de semana en el circuito de Zandvoort.
En su mejor vuelta, Norris cubrió, con el neumático de compuesto blando -con el que la mayoría marcó su mejor crono- los 4 mil 259 metros de la pista holandesa en un minuto, nueve segundos y 890 milésimas, sólo 87 menos que Alonso, doble campeón mundial; y con 89 de ventaja sobre el otro McLaren, el de su compañero australiano Oscar Piastri, que lidera el campeonato con nueve puntos más que él y que firmó el tercer crono de la sesión.
La segunda práctica, al igual que la primera, contó con un derrape del inglés Lewis Hamilton, casi idéntico al que tuvo en la primera, aunque con su habilidad al volante logró mantenerse dentro de la pista.
Lance Stroll se estrelló contra el muro en la curva 3, sin consecuencias.
Isaac Hadjar se salió de la pista y terminó en la grava, tal como le ocurrió a Verstappen en la Práctica 1.
Pero lo más curioso fue el giro de Hamilton, idéntico al que tuvo en la P1.
El argentino Franco Colapinto firmó el mejor viernes desde su regreso a la F1 con el noveno crono del día, que logró, con las gomas blandas, en la sesión vespertina, en la que hubo dos interrupciones con bandera roja -por el accidente del canadiense Lance Stroll, compañero de Alonso; y por la salida de pista del tailandés Alex Albon, colega de Sainz-.
El bonaerense dio 26 vueltas y se quedó a un segundo y 67 milésimas de Norris.
Sainz marcó el decimosexto tiempo, pero a diferencia de la mayoría, que lo hizo con el compuesto blando, completó su vuelta rápida con el neumático duro. El talentoso piloto madrileño giró treinta veces y en su mejor intento se quedó a un segundo y 792 milésimas del que fuese su compañero en McLaren.