DETRÁS DE LA NOTICIA
Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR
Reencuentro con el ejercicio de la libertad de expresión a plenitud en los 48 años de Encuentro
- Compañero de lucha en muchas batallas desde el primer gobierno populista de Echeverría destaca entre muchos oaxaqueños y mexicanos, Humberto López Lena, el Zar de la Radio en Oaxaca, a quien vivimos agradecidos por su amistad fraterna y apoyo ante la represión.
- Tras probar el cáliz amargo de la represión, Humberto, con cárcel, yo con el exilio. Creamos Mujeres Shaíque (Líderes), que el próximo 22 de abril cumplirá 24 años en el mercado nacional y por la confianza de Humberto fundamos el diario Encuentro y con Ulises Ruiz el diario Despertar.
Al igual que otros años, con motivo del aniversario del programa de radio Encuentro, cuyo diario fundamos y dirigimos, volvimos a compartir micrófonos, el pan y la sal en su 48 celebración.
Agradecido con Dios y la vida, lo hicimos con Humberto López Lena, sus hijos Leslie y Carlos Humberto, nietos Paula y Abraham, y los periodistas nacionales Enrique Hernández, conductor de El Weso, y Joel Santiago.
Es nuestra norma de vida, el honor, la lealtad y la gratitud. Anunciamos la Buena Nueva y la denuncia de las injusticias. Defendemos la libertad de expresión, el derecho a la información, a la verdad y a saber.
En esta lucha diaria por más de medio siglo hemos coincidido a nivel local, nacional e internacional, con miles de hombres y mujeres, jóvenes y adultos, dispuestos a dar su vida por esta santa causa.
Destaca entre muchos oaxaqueños y mexicanos, Humberto López Lena, el Zar de la Radio en Oaxaca, a quien vivimos agradecidos, compañero de lucha en muchas batallas desde el primer gobierno populista de Echeverría.
Con empresarios, comerciantes y pequeños propietarios, desde su liderazgo en la CANACO de Juchitán enfrentamos por igual la violencia terrorista de grupos radicales en la región del Istmo de Tehuantepec.
Para denunciar la agitación y subversión de la COCEI y la guerrilla y su complicidad con gobernantes, funcionarios y políticos, surgió Encuentro, único programa de radio en zapoteco y pionero en lengua indígena en el país.
Antes de incursionar Humberto en la política con Convergencia a diputado federal y presidente municipal y a senador por Morena, ambos probamos el cáliz amargo de la represión. Él, con cárcel, yo con el exilio.
Se nos cerraron todas las puertas al ser boletinado por los editores, por estallar la lucha por la sindicalización de los diarios en defensa de los derechos laborales de los periodistas y trabajadores de estos .
Sin embargo, dos ilustres oaxaqueños nos apoyaron solidariamente, Humberto López Lena, director de Radio del gobierno de Heladio Ramírez, y Herman Guzmán, director del Centro SCT.
Mi hermana María de los Ángeles Fernández Mondragón, genial periodista oaxaqueña, motivó a Mau-Mau Ramírez y a Willy Hernández a crear el diario El Sol e iniciamos una nueva aventura.
Sin embargo, ante la oportunidad de incursionar en la televisión nacional en IMEVISION, gracias al generoso apoyo de Oswaldo García Criollo, partimos al exilio que nos llevó a recorrer el país y parte del mundo.
Tras dejar IMEVISION y después de dirigir el diario Noticias, Voz e Imagen de Coatzacoalcos, volvimos a la capital oaxaqueña a fundar Quartopoder, cuya crítica incomodó al poder y cerró la revista.
Creamos Mujeres Shaíque (Líderes), que el próximo 22 de abril cumplirá 24 años en el mercado nacional y por la confianza de Humberto fundamos el diario Encuentro y con Ulises Ruiz, el diario Despertar.
Nuestra escala de principios se finca en valores universales amamantada en el seno del hogar familiar y en la sabiduría de religiosos escolapios y jesuitas, así como en las instituciones nacionales.
Es profunda convicción personal amar, respetar y servir a Dios y a la Patria sin fanatismos ni fundamentalismos, mucho menos con complejos de culpa. Somos libres de pensamiento y acción.
Luchamos por la defensa de la vida, de la libertad y de la dignidad humana y, en consecuencia, por la defensa de la democracia, del Estado de derecho, de la Constitución y de la división de poderes.
Por las enseñanzas de la historia, madre y maestra, estamos plenamente convencidos que solo el imperio soberano de la Ley puede salvar a México de la dictadura de gobiernos autocráticos.
Como indio que se respeta y exige respeto a los demás jamás olvidamos un favor. Para estar en paz y ser feliz perdonamos los agravios, pero no los olvidamos. No hay odio ni rencor en el alma.



