La Secretaría de Turismo (Sectur) proyectó una afluencia de 4.03 millones de turistas en los principales destinos del país para el periodo de Semana Santa 2026.
En contraste, la seguridad en la red carretera —que suma más de 176 mil kilómetros pavimentados, de los cuales 50 mil 798 son de jurisdicción federal— enfrenta retos significativos debido a la alta incidencia de robos. Como muestra, transportistas y agricultores anunciaron una serie de movilizaciones y bloqueos para el próximo lunes 6 de abril, debido a los asaltos y la violencia que viven día a día en las carreteras del país.
Datos de la Guardia Nacional revelaron un promedio anual de mil 121 denuncias por robos en vías federales. Los tramos identificados con mayor incidencia delictiva incluyen las rutas Puebla–Córdoba, la autopista Matehuala–Monterrey, Ciudad de Morelia–Puerto de Lázaro Cárdenas y la autopista México–Cuernavaca.
Ante eso, la Secretaría de Marina (Marina) puso en marcha la “Operación Salvavidas Semana Santa 2026”, un despliegue de seguridad que estará vigente del 27 de marzo al 12 de abril.
Con el objetivo de proteger a vacacionistas nacionales e internacionales, se han movilizado 2 mil 854 elementos navales y 314 unidades, que incluyen buques, embarcaciones menores, aeronaves y vehículos terrestres.
Este operativo opera en colaboración con Protección Civil y los tres niveles de gobierno en las playas de mayor afluencia, apoyándose en 34 estaciones navales de búsqueda y rescate distribuidas en los litorales del Golfo de México y el Pacífico.
A pesar de estos, el informe más reciente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) señala que el robo de vehículos asegurados retrocedió un 15% al cierre de enero de 2026.
El 55% de estos incidentes aún se comete con violencia. Las unidades pesadas, como tractocamiones y cajas secas de las marcas Kenworth e International, registran la mayor exposición operativa en las rutas de cuota y libres del país.
Además, en el ámbito de la seguridad vial, la siniestralidad mostró un crecimiento del 53% en los últimos cinco años, pasando de 2.3 millones de servicios atendidos en 2020 a 3.6 millones en el último ciclo.
Este aumento en los accidentes se atribuye al crecimiento de los vehículos y a factores como el exceso de velocidad y la fatiga, especialmente críticos en temporadas donde destinos como la Riviera Maya, Puerto Vallarta y Los Cabos superan el 75% de ocupación.
El reporte oficial del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), con corte al 28 de febrero de 2026, confirma una tendencia de estabilización en los delitos patrimoniales.
Durante el primer bimestre del año, se contabilizaron 16 mil 663 unidades robadas a nivel nacional. Esta base de datos, alimentada por las fiscalías de las 32 entidades, permite identificar que el riesgo persiste en corredores que conectan con destinos turísticos de alta demanda.
Acapulco destaca en las proyecciones de esta temporada con un crecimiento esperado del 31.7%, mientras que la Ciudad de México lidera el turismo urbano con más de 458 mil viajeros previstos.
Sin embargo, para llegar a estos destinos, los usuarios deben transitar por vías con reportes de inseguridad vigentes, como la Querétaro–Irapuato, la carretera federal Toluca–México y el tramo Urracas–Matamoros–Reynosa.
La infraestructura carretera del país se divide en 103 mil 53 km de caminos estatales y 10 mil 923 km de autopistas de cuota. En estas últimas, las aseguradoras han reforzado servicios de asistencia ante la alta demanda.
El impulso al turismo interno, promovido a través de plataformas como Visit México, invita a recorrer las 32 entidades; sin embargo, las autoridades enfatizan la importancia de la prevención.
La reducción del 24.7% en el robo de vehículos en Puebla y del 22% en el Estado de México muestra avances en regiones clave, pero los operativos de vigilancia se mantienen activos en los puntos de conexión hacia el sureste y el norte del país.
Para los millones de mexicanos que transitan por las carreteras este abril, la seguridad depende de la combinación entre la vigilancia oficial y la responsabilidad individual.
Contar con un seguro vigente y verificar el estado mecánico de la unidad son pasos fundamentales frente a una estadística de siniestralidad que, a pesar de las mejoras en los índices de criminalidad, continúa registrando niveles históricamente altos en las autopistas más transitadas del territorio.



