La presidenta Claudia Sheinbaum anticipó que su administración realizará recortes al gasto público como medida para compensar el subsidio aplicado a gasolinas y diésel, el cual asciende a unos 5 mil millones de pesos.
Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria aclaró que estos ajustes no afectarán los recursos destinados a programas sociales, al tiempo que evitó detallar en qué áreas específicas se aplicarán las reducciones.
Explicó que el impacto real del subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios es menor, cercano a 2 mil 500 millones de pesos, debido a que parte de los ingresos se compensan con exportaciones y las contribuciones que realiza Petróleos Mexicanos al erario.
Sheinbaum subrayó que el apoyo a los combustibles debe mantenerse, lo que implica reforzar la política de austeridad en el gobierno federal. Indicó que semanalmente se revisan los ingresos, egresos y proyecciones presupuestales hacia el cierre de 2026.
Asimismo, enfatizó que se busca reducir al máximo los costos operativos del gobierno sin afectar la prestación de servicios a la población, con el objetivo de garantizar programas prioritarios en materia de bienestar, educación, salud, vivienda e inversión.
Finalmente, la presidenta señaló que mantener el subsidio también responde a la necesidad de contener la inflación, ya que el aumento en los precios de los combustibles impacta directamente a los sectores más vulnerables.



