Más de 130 organizaciones tanto mexicanas como internacionales, así como decenas de comunidades indígenas del Istmo de Tehuantepec, acusaron que la empresa Helax Istmo, filial de Copenhagen Infrastructure Partners, y autoridades mexicanas han promovido un megaproyecto energético de producción de hidrógeno y amoniaco “verde” en la región sin información pública, completa y accesible sobre sus impactos, permisos, uso de agua, ocupación territorial y acuerdos institucionales.
Ante ello, los inconformes exigieron la cancelación definitiva del proyecto, el cual, al parecer, ha cambiado de objetivo principal y ahora pretende ser convertido en un complejo de generación de energía eléctrica.
Mediante un comunicado, al que también se sumaron investigadoras e investigadores, afirmaron que la opacidad en el tratamiento de la información ha permitido negociaciones, consultas y presiones sobre los territorios sin condiciones reales para decidir colectivamente.
“Este proyecto ha sido promovido desde su inicio por la empresa y las autoridades mexicanas como clave para el desarrollo de la región istmeña, en razón de su gran inversión (prevista de 10 mil millones de dólares), y para la lucha contra el cambio climático por su supuesta producción de combustible ‘verde’.
“Esta narrativa de ‘lavado verde’ busca ocultar por completo los impactos ambientales, territoriales y sociales del megaproyecto, mientras presenta como sustentable un modelo profundamente extractivo”, indica el documento.
Explicaron que se trata de un proyecto gran escala que no solo se limita al Polo Industrial de Ciudad Ixtepec (PODEBI), sino que abarca un territorio mucho más amplio con afectaciones para toda la región istmeña.
Finalmente, detallaron que en su ultima solicitud de información, se conoció que en diciembre de 2025, Helax Istmo informó al CIIT que “Derivado de un proceso de reconfiguración estratégica del Proyecto Helax, originalmente concebido como una iniciativa de hidrógeno verde, este ha sido transformado en un proyecto de generación eléctrica”, en razón de un “contexto global marcado por cambios geopolíticos relevantes, los cuales han derivado en la cancelación o postergación de diversos fondos internacionales destinados a la transición hacia economías de hidrógeno verde, así como en retrasos tecnológicos asociados a la maduración de estas soluciones”.
Sin embargo, los denunciantes lamentaron que “ni la empresa, ni el gobierno mexicano han informado públicamente sobre este cambio, lo que profundiza la opacidad del proyecto y deja abiertas nuevas preguntas sobre sus verdaderos alcances, su carácter especulativo y los impactos que podría seguir generando en el Istmo”.



