Un potente terremoto de magnitud 7.8 registrado frente a la isla de Mindanao, en Filipinas, dejó al menos cuatro personas fallecidas y más de 200 heridas, además de activar alertas de tsunami en varios países de la región Asia-Pacífico.
El movimiento telúrico, considerado el más fuerte que ha afectado al archipiélago filipino en lo que va del año, ocurrió a las 17:37 horas con una profundidad de 35 kilómetros. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó en el mar, a unos 13 kilómetros de profundidad.
Tras el sismo, autoridades emitieron alertas de tsunami para Filipinas, Indonesia, Palaos, Taiwán, Japón y Papúa Nueva Guinea. En territorio filipino se registraron olas de hasta un metro de altura en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani, mientras que en otras zonas costeras también se reportaron variaciones en el nivel del mar.
Las autoridades filipinas informaron que más de 200 personas resultaron lesionadas, muchas de ellas durante evacuaciones de emergencia. Entre los afectados se encuentran más de 100 estudiantes que sufrieron golpes, crisis nerviosas o desmayos mientras participaban en ceremonias escolares.
En General Santos, una de las ciudades más importantes del sur de Filipinas, se reportaron daños en edificios e infraestructura. El aeropuerto internacional suspendió temporalmente sus operaciones y fueron cancelados al menos 17 vuelos nacionales.
Ante el riesgo de réplicas y posibles afectaciones costeras, el gobierno filipino ordenó la suspensión de clases y actividades no esenciales en diversas regiones de Mindanao. Asimismo, brigadas de emergencia fueron desplegadas para supervisar zonas vulnerables y coordinar evacuaciones preventivas.
Japón activa medidas de emergencia
La alerta de tsunami también alcanzó al sureste de Japón, donde las autoridades advirtieron sobre la posible llegada de olas de hasta un metro de altura en una extensa franja costera que abarca desde la prefectura de Ibaraki hasta Okinawa.
El gobierno japonés instaló un centro especial de monitoreo e intercambio de información para dar seguimiento al fenómeno y coordinar las acciones de protección civil.
Por su parte, la Embajada de México en Japón pidió a los connacionales mantenerse atentos a las indicaciones de las autoridades locales y seguir los protocolos de seguridad establecidos.
Una región expuesta a la actividad sísmica
Filipinas se encuentra dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. Debido a esta ubicación geográfica, el país enfrenta con frecuencia terremotos, erupciones volcánicas y fenómenos meteorológicos extremos.
Además, cada año el archipiélago es impactado por cerca de 20 tifones y tormentas tropicales, lo que lo convierte en una de las naciones más vulnerables a desastres naturales en el mundo.



