Claves de un perfecto body skincare

Para los que creen que es una súper buena idea bañarse con agua muy caliente, tallarse la piel como si fueran una olla sucia, entre otros hábitos.

Polo de Velasco, dermatólogo. Médico Cirujano por la UNAM, Hizo Medicina Interna en el Centro Médico Nacional La Raza y Dermatología en Hospital Gea González.

Les vamos a dar las reglas claves del body skincare

De entrada, ¿cuándo nos debemos bañar Mañana o noche?

No hay una respuesta buena o mala cuando se trata de decidir en qué momento del día es mejor tomar un baño, solo cambian los beneficios y las especificaciones, lo que te acomode más es mejor.

Por la mañana

Aumenta tu sentido de alerta y ayuda a que tus sentidos empiecen a trabajar.

Disminuye la inflamación de la piel al mantener estables los niveles de cortisol.

Ayuda a rasurarte mejor. Si te cortas, sangras menos porque es cuando más plaquetas tienes.

Elimina la grasa y el sudor acumulados durante la noche.

Por la noche

Relaja los músculos y libera la tensión acumulada durante el día.

Ayuda al proceso natural de exfoliación y regeneración de la piel.

Elimina todo el maquillaje y suciedad acumulada a lo largo del día.

Permite que la piel absorba los productos que le aplicas de mejor manera y durante más tiempo.

Bañarte no debe durar la vida

Entre menos tiempo tardes, mejor. El tiempo ideal es de máximo cinco minutos.

Temperatura:

El agua muy caliente no es lo ideal, porque puede eliminar los aceites naturales de la piel y el cuero cabelludo.

Además, puede provocar más sequedad posterior.

Este último efecto también aplica cuando te expones durante mucho tiempo al chorro helado.

No te vayas a los extremos, la mejor opción es que esté tibia. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Orden y secuencia de los productos:

Para evitar que tu rutina de regadera te provoque brotes en la cara y la espalda, aprende que EL ORDEN DE LOS FACTORES SÍ ALTERA EL PRODUCTO.

Lo primero que debes de hacer es lavar y acondicionar el pelo, después lavar la cara y por último el cuerpo.

De esta manera podrás eliminar de tu piel todos los residuos de los productos que utilizaste en los primeros pasos, evitando que los poros se tapen y se generen imperfecciones

Shampoo

SOLO en el cuero cabelludo. Masajea con la yema de los dedos y enjuaga. La espuma es la que limpia el resto de tu pelo, no es necesario frotarlo.

CUÁNTO:

Pelo fino: tamaño de un tomate cherry.

Pelo grueso y muy sucio: tamaño de una nuez.

Acondicionador

Su propósito es hidratar, quitar los nudos y reducir la inflamación de la cutícula. Aplícalo de medias a puntas y déjalo actuar por tres minutos antes de enjuagar.

CUÁNTO:

Pelo fino: tamaño de una moneda de 5 pesos.

Pelo grueso: tamaño de una pelota de golf.

Mascarillas

Aplica este tipo de fórmulas al menos una vez por semana, después del acondicionador. Distribuye con la ayuda de un peine de dientes anchos.

Jabón corporal

Las barras de jabón son las que más guardan bacterias, ya que siempre están húmedas y en contacto con el medio ambiente, además resecan horrible la piel. Mejor, utiliza un body wash que sea súper humectante para proteger la barrera natural de la piel.

Después del baño

Secado

Hazlo con pequeñas palmadas y con ayuda de una toalla, poniendo especial atención en las zonas en donde la piel haga un pliegue. Esto prevendrá la formación de salpullido o infecciones. Es muy importante que no frotes o talles tu piel, porque puedes irritarla.

Humectante corporal

Aplicarlo inmediatamente después de secarte es la clave, pues tu piel absorberá mucho mejor los nutrientes y podrás evitar que se escape la barrera de hidratación existente.

Pésimas creencias sobre el cuidado de la piel del cuerpo:

Mientras más tallado mejor: esto solo genera más oscurecimiento y más sequedad.

Jabón de ropa o trastes para aseo del cuerpo: estos jabones pueden ser sumamente irritantes y secantes, cada cosa para lo que es.

Aplicar crema solo en caso de sequedad: es ideal proteger nuestra piel con emolientes para evitar que se seque, ya que esto lo puede hacer más frágil.

Una crema para todo: las necesidades de hidratación y la cantidad de aceites que necesita la piel de la cara es diferente a la que requiere el cuerpo, por eso cremas corporales pueden resultar muy grasosas para la piel de la cara.