La confesión más dura de Shakira tras su ruptura con Piqué
En la conversación para la periodista española Henar Álvarez de la cadena RTV, grabada en México mientras se llevaba a cabo el tour Las Mujeres Ya no Lloran, la colombiana dejó claro que su historia reciente no ha sido fácil, pero sí profundamente transformadora. Tras atravesar una etapa complicada a nivel emocional, Shakira confesó que encontró en la música una herramienta para sanar y reconstruirse.
Además, sin mencionar explícitamente el nombre su expareja, Shakira dio una de las declaraciones más duras al respecto sobre esta etapa.
“Me rompí en mil pedazos… Me reconstruía a mí misma pieza por pieza. A partir de ahí emprendí un viaje hacia mí misma… ahí encontré a través de mi música mi propia fuerza. La fuerza de la loba”.
Lejos de victimizarse, Shakira también compartió cómo ha aprendido a mirar ese dolor con otra perspectiva: “Me río mucho de lo que me ha pasado, hago muchas bromas todo el día de las dificultades que tengo”.
Además, reveló su principal motivo para superar una de las etapas más difíciles de su vida: sus hijos.

“Para mí sanar era importante precisamente porque tengo dos hijos… es un ejemplo de amor propio y de lucha”, confesó.
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La música jugó un papel fundamental en la sanación de Shakira
La artista explicó que su proceso no fue inmediato, sino un viaje profundo hacia sí misma, en el que la música jugó un papel fundamental.
“Lo que hago es contarme a mí misma, contar mi verdad (…) emprendí un viaje hacia mí misma y busqué las herramientas dentro de mí misma”.
En ese camino, encontró una nueva fuerza personal que hoy define su etapa actual, donde el dolor se transforma en creación y mensaje.

Más allá de la ruptura, Shakira dejó claro que esta experiencia marcó un antes y un después en su vida. Su historia, como la de muchas mujeres, habla de reconstrucción, resiliencia y evolución.
“Las lágrimas se convirtieron en diamantes”, expresó, dejando ver que su proceso no solo fue de sanación, sino también de crecimiento personal.
Hoy, la cantante se muestra más fuerte, consciente y conectada con su historia, demostrando que incluso los momentos más difíciles pueden convertirse en el punto de partida para una nueva versión de uno mismo.



