Pobladores desplazados del municipio de San Juan Mazatlán, en la región Mixe de Oaxaca, se instalaron desde la noche del domingo en el Palacio de Gobierno estatal, donde pernoctaron en los portales como medida de presión para exigir condiciones de seguridad que les permitan regresar a sus comunidades.
Las y los manifestantes acusan al Gobierno de Oaxaca de abandono, al señalar que no ha intervenido de manera efectiva ante la violencia derivada del conflicto agrario que mantienen con habitantes de Santo Domingo Petapa.
Advirtieron que no retirarán su protesta hasta que se implemente un plan de seguridad real que garantice su integridad y ponga fin a la impunidad en la zona.
El conflicto entre ambas comunidades se remonta a más de 50 años y gira en torno a la disputa de aproximadamente 26 mil hectáreas de bosque de pino y cedro, un territorio de alto valor ambiental y económico.
El más reciente episodio de violencia ocurrió el 18 de febrero de este año, cuando un grupo armado ingresó con vehículos y maquinaria pesada al área en disputa, abrió caminos y realizó disparos, lo que obligó a decenas de familias a huir hacia otras localidades.
Actualmente, más de cien familias permanecen desplazadas, enfrentando condiciones precarias, con acceso limitado a alimentos, servicios de salud y energía eléctrica.
Además, se han registrado múltiples hechos de violencia en los últimos años, incluyendo el asesinato de comuneros y el agravamiento de la crisis humanitaria en comunidades como Rancho Juárez, donde cerca de 500 personas padecen escasez severa de alimentos.
Ante este escenario, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca emitió medidas cautelares por posibles violaciones a derechos fundamentales, mientras que organizaciones sociales demandan la instalación de una mesa de atención agraria de alto nivel y acciones urgentes para garantizar seguridad, salud y educación en la zona.
La exigencia de las comunidades mixes es clara: condiciones para retornar de forma segura y el fin de la violencia que, aseguran, ha persistido ante la falta de respuesta efectiva de las autoridades.



