Un nuevo contrabando ha tomado una fuerza inusitada que está generando multimillonarias pérdidas a una industria que emplea a más de 200 mil mexicanos: el huachicamarón fiscal.
Son cerca de 40 mil toneladas anuales de camarón que ingresa a México sin pagar impuestos y sin someterse a regulaciones sanitarias, comerciales o mercantiles, y que entran principalmente por aduanas de Chiapas y Tamaulipas, alerta el Consejo Nacional de Productores Acuícolas de Camarón.
Pescadores y acuicultores entrevistados por Latinus acusan que en las aduanas del país los negocios ilegales no sólo se dan con los hidrocarburos, también con el contrabando de camarón, principalmente con el que proviene de Ecuador.
