Comunidades indígenas de la Montaña de Guerrero advirtieron que podrían llevar sus protestas hasta la Ciudad de México durante el Mundial de Futbol, ante la falta de seguridad y la violencia que, aseguran, han padecido durante más de una década sin una respuesta efectiva del Estado.
El dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), Plácido Galindo, denunció que los recientes ataques armados atribuidos al grupo criminal “Los Ardillos” dejaron más de 800 personas desplazadas de comunidades del municipio de Chilapa.
Los habitantes señalaron que los ataques se prolongaron durante varios días e incluso incluyeron el uso de drones, obligando a familias enteras a abandonar sus hogares y refugiarse en otros municipios.
Aunque el gobierno federal desplegó un fuerte operativo con Ejército, Guardia Nacional y policías estatales, integrantes del CIPOG-EZ acusaron que las autoridades reaccionan únicamente cuando el caso adquiere atención mediática, mientras las comunidades llevan años denunciando asesinatos, desapariciones y amenazas.
De acuerdo con Plácido Galindo, en la última década al menos 76 integrantes de comunidades indígenas han sido asesinados y otras 25 personas permanecen desaparecidas, en una región marcada por la disputa criminal y la presunta protección política a ciertos grupos armados.
El dirigente también cuestionó la narrativa oficial que reduce la violencia a enfrentamientos entre grupos delictivos, al señalar que las principales víctimas son comunidades indígenas desplazadas y defensores comunitarios.
Incluso acusó la existencia de vínculos entre actores políticos y grupos criminales en la región, señalando que el problema de fondo sigue sin atenderse.
Ante este escenario, advirtió que si no existen garantías permanentes de seguridad, las movilizaciones podrían escalar durante la celebración del Mundial, para visibilizar internacionalmente la situación que enfrentan los pueblos originarios de Guerrero.
El caso vuelve a exhibir la crisis de violencia y desplazamiento forzado que persiste en distintas regiones del país, donde comunidades enteras sobreviven entre el abandono institucional, la presencia del crimen organizado y operativos oficiales que muchas veces llegan tarde.



