Fiscalía surcoreana acusa formalmente a esposa de expresidente y a ex primer ministro

La esposa del encarcelado expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk-Yeol, y su ex primer ministro fueron acusados formalmente el viernes como parte de las investigaciones sobre su gobierno y su intento de superar la oposición declarando la ley marcial.

El expresidente provocó la crisis política más grave del país en décadas cuando intentó imponer su agenda en un parlamento dominado por la oposición, declarando la ley marcial el 3 de diciembre de 2024. Aunque duró apenas unas horas, provocó meses de agitación que paralizaron la política nacional, interrumpieron la exterior y sacudieron la economía.

Yoon Suk-Yeol fue sometido a un juicio político, retirado oficialmente del cargo en abril y arrestado de nuevo el mes pasado después de que su partido conservador perdiera la presidencia en unas elecciones anticipadas.

El nuevo gobierno designó a tres fiscales especiales para investigar tanto el periodo de la ley marcial como las sospechas de corrupción que lo persiguieron durante su mandato.

Un equipo liderado por el fiscal especial, Min Joong-Ki, dijo que acusó a su esposa, Kim Keon-Hee, de violar las leyes del mercado financiero y del financiamiento político, así como de recibir sobornos, aproximadamente dos semanas después de que un tribunal ordenara su arresto.

Otro equipo, encabezado por el fiscal Cho Eun-Suk, dijo que el ex primer ministro, Han Duck-Soo, fue acusado de ayudarlo en la imposición de la ley antes mencionada, lo que los investigadores consideran un acto de rebelión, además de falsificar y destruir documentos oficiales y mentir bajo juramento.

Decenas de personas han sido arrestadas o investigadas por el fiasco de la ley marcial del expresidente, las acusaciones de corrupción que involucran a su esposa y otras polémicas en las que se vio envuelto durante sus tres años en el cargo, incluido un supuesto encubrimiento de la muerte por ahogamiento de un marino durante una operación de rescate en una inundación en 2023.

Entre los principales sospechosos están el ex ministro de defensa, Kim Yong-Hyun, quien ha sido acusado de planear la ley con él y enviar tropas a la Asamblea Nacional en un intento fallido de impedir que los legisladores voten su anulación.

Más de 60 personas fueron acusadas por separado de participar en disturbios en un tribunal de Seúl que emitió la orden de arresto del expresidente en enero.

Park Ji-Young, asistente del fiscal especial, afirmó en una conferencia de prensa televisada que el ex primer ministro era el funcionario de más alto rango que podría haber bloqueado el intento del expresidente de imponer la ley marcial.

Pero, según dijo, tuvo un papel “activo” en la declaración al intentar que el decreto del mandatario fuera aprobado en una reunión del gobierno para darle “legitimidad procesal”.

Han Duck-Soo ha sostenido que le dijo a Yoon Seok-Yeol que se oponía a su plan de intentar usar la ley marcial para bloquear la opinión pública y superar a la oposición. 

El equipo de Cho Eun-Sulk había solicitado anteriormente al Tribunal del Distrito Central de Seúl una orden de arresto contra el ex primer ministro, pero la corte rechazó este pedido el miércoles, alegando que “había pocas posibilidades de que Han huyera o destruyera pruebas”.

Mientras que la caída autoinfligida del expresidente amplió una larga racha de presidencias surcoreanas con final amargo, él y su esposa son la primera pareja presidencial en ser encarceladas simultáneamente por una acusación penal.

La sorprendente, pero mal planificada imposición de esta ley por parte de Yoon se produjo en medio de un enfrentamiento aparentemente rutinario con los liberales, y algunos rivales políticos han cuestionado si sus acciones estuvieron, al menos en parte, motivadas por las acusaciones contra su esposa.

Se sospecha que ambos ejercieron una influencia indebida sobre el conservador Partido del Poder Popular para nominar a un candidato específico en una elección legislativa especial de 2022, supuestamente una petición del intermediario electoral Myung Tae-Kyun, quien se enfrenta a acusaciones de realizar encuestas de opinión gratuitas para el expresidente, valiéndose de datos manipulados que posiblemente lo ayuden a ganar las primarias presidenciales del partido antes de ser elegido presidente.

Previamente, este mes, su esposa se disculpó por causar una preocupación pública, pero también insinuó que negaría las acusaciones en su contra, diciendo que ella era “alguien insignificante”.

En una declaración publicada a través de sus abogados el viernes, ella no hizo comentarios concretos sobre sus cargos, pero apuntó que la prensa estaba reportando acerca de sospechas como si fueran “hechos confirmados” y que planea “asistir tranquilamente a los juicios”.

El ex primer ministro —segundo puesto más importante en el país— fue el mandatario interino de Corea del Sur después de que Yoon Seok-Yeol fuera sometido a un juicio político en diciembre.

Luego de que Yeol fuera destituido formalmente de la presidencia en una decisión de la Corte Constitucional, se suponía que Han Duk-Soo continuaría encabezando el gobierno interino hasta las elecciones presidenciales de junio.

Sin embargo, ha renunciado a intentar obtener la nominación presidencial, porque el partido conservador de Seok-Yeol eligió a otra persona.